El poder de las palabras

Las palabras que decimos tienen un tremendo poder. Hay una dimensión de impacto y decreto en cada una de nuestras palabras. Por eso debemos ser cuidadosos con las expresiones que lanzamos diariamente, porque estamos trayendo a nuestra vida bendiciones o maldiciones; estamos decretando salud, bienestar y prosperidad o lo contrario, enfermedad, tristeza y ruina. Así como se expresa en Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”.. La mayoría de las peleas se inician por palabras ofensivas. Tu lengua marca una gran influencia en tu estilo de vida. Tú eres lo que hablas. Si quieres cambiar tu manera de vivir, cambia tu manera de hablar. El favor y el éxito están bajo tu alcance.

Mateo 15:18 dice “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale, y contamina al hombre”. Ten en cuenta que todo lo que tú hablas es porque lo tienes en el corazón, si alguna vez has dicho “No sé por qué dije eso” piensa, que tal vez en el instante no fuiste consiente, pero es algo que tenías guardado. Tu lengua y tu corazón están conectados. Nuestro corazón es como un árbol y el fruto de ese árbol es nuestra lengua. Si tu pasión es un pasatiempo, la familia, la empresa, un deporte o es Dios de eso hablarás en cada momento. “…de la Abundancia del corazón habla la boca” Mateo 12:34. Si quieres saber cómo es alguien ¡Escúchale!
 

“Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, lleno de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios”. Esto lo dice Santiago.

Recordemos que por nuestras palabras seremos justificados o seremos condenados, y algún día debemos dar cuenta de cada palabra que sale de nuestra boca. Definitivamente la lengua necesita freno y tendrás que dominar tus palabras o tus palabras te dominarán a ti y son tan poderosas que pueden hacer de una situación temporal algo duradero.